Herramienta gratuita
Generador de tabla de alérgenos y cartel para la sala
Escribe tus platos, marca lo que llevan e imprime dos documentos: la tabla de alérgenos que guarda la cocina y que pide una inspección, y el cartel que informa al cliente de que la información escrita existe.
Los 14 alérgenos de la UE, códigos por número o por letra, sin instalar nada. Tus datos se quedan en el navegador: son los datos de tu cocina, no nuestros.
Platos
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Tabla de alérgenos
Cartel para la sala
La tabla sale horizontal y el cartel vertical. Imprime al 100 %.
Los dos documentos que de verdad necesitas
Casi todas las plantillas te dan una tabla y ahí acaban. Con la normativa europea la tabla es solo la mitad: si tu personal informa de palabra, la constancia escrita tiene que existir Y un aviso tiene que decirle al cliente que está disponible. Esta herramienta imprime las dos cosas con los mismos datos — una tabla horizontal de platos contra los 14 alérgenos y un cartel vertical para la pared o el portacartas.
Cómo crear tu tabla de alérgenos
- Escribe tus platos, o impórtalos de una carta hecha con nuestro creador de cartas: las etiquetas de alérgenos vienen con ellos.
- Marca los alérgenos de cada plato. Los 14 de la UE, en el orden que fija el reglamento.
- Elige el código: números 1–14, letras A–R o el nombre completo.
- Añade una nota por plato cuando haga falta — «freidora compartida» ahorra discusiones.
- Pon quién lo ha validado y la fecha, e imprime los dos documentos.
¿Números o letras?
Las dos cosas son convenciones, no obligaciones: lo que se exige es la información, no una abreviatura concreta. Los números 1–14 siguen el orden del anexo II del Reglamento 1169/2011. Las letras A–R son la convención austriaca, muy usada en la hostelería de habla alemana; la serie se salta la I, la J, la K y la Q a propósito para que un código no se confunda con un dígito ni con su vecino. Elijas lo que elijas, imprime la leyenda donde imprimas los códigos: un código sin su clave no es información.
Los 14 alérgenos, en el orden que define la numeración
- 1 Cereales con gluten · 2 Crustáceos · 3 Huevos · 4 Pescado · 5 Cacahuetes
- 6 Soja · 7 Lácteos · 8 Frutos secos · 9 Apio · 10 Mostaza
- 11 Sésamo · 12 Dióxido de azufre y sulfitos · 13 Altramuces · 14 Moluscos
- El orden no es decorativo: es justo lo que codifican los números, así que reordenarlo etiquetaría mal cada carta impresa.
Qué piden realmente las normas
El Reglamento europeo 1169/2011 obliga a informar de los 14 alérgenos declarados en alimentos sin envasar, y los platos de restaurante lo son. En España el Real Decreto 126/2015 concreta cómo facilitar esa información y admite la vía oral solo si existe constancia escrita disponible a petición del cliente y un aviso que lo indique. Cada país tiene su propio desarrollo y su propio régimen sancionador. Los datos salen de tu cocina y esto no es asesoramiento legal, pero la forma de los documentos es la correcta y no cuesta nada.
Para que siga siendo cierta después de imprimirla
Una tabla de alérgenos solo sirve mientras está al día, y se queda obsoleta igual que una carta impresa: cambia un proveedor, se ajusta una receta, alguien cambia el aceite. Dos hábitos ayudan. Revisa la tabla cuando cambie una receta, no según el calendario: las recetas no cambian según el calendario. Y deja el nombre y la fecha, para que cualquiera vea lo vieja que es. Si prefieres que esto se mantenga solo, una carta viva lleva los alérgenos en el plato y se actualiza en cuanto la editas — gratis para una carta.
Errores frecuentes
- Códigos sin leyenda. Un «7» junto a un plato no dice nada por sí solo.
- «Puede contener» en lugar de saberlo. Las notas de contaminación cruzada van en la columna de notas, no en lugar de la tabla.
- Una tabla para dos cocinas. Si un segundo local cocina distinto, necesita su propia constancia.
- Archivarla y olvidarla. Una tabla sin fecha que nadie ha tocado en dos años es peor que ninguna, porque parece fiable.
- Dejar todo vacío porque un plato «no tiene alérgenos». Puede ser, pero merece una segunda mirada: por eso esta herramienta marca los platos sin etiquetar.
Preguntas frecuentes
¿El generador de alérgenos es gratis de verdad?
Sí: crea la tabla e imprímela sin cuenta. La impresión gratuita lleva una pequeña línea de crédito; confirmar un correo la quita. En ningún momento se sube nada sobre tus platos.
¿Cuáles son los 14 alérgenos de la UE?
Cereales con gluten, crustáceos, huevos, pescado, cacahuetes, soja, lácteos, frutos secos, apio, mostaza, sésamo, dióxido de azufre y sulfitos, altramuces y moluscos. Ese orden importa: es el anexo II del Reglamento 1169/2011 y es a lo que se refieren los números 1–14.
¿Tengo que usar números o puedo usar letras?
Cualquiera de los dos. Se exige la información, no una abreviatura concreta. Los números 1–14 siguen el orden del anexo II; las letras A–R son la convención austriaca. Imprime siempre la leyenda al lado.
¿Por qué imprime también un cartel?
Porque la constancia escrita no basta si tu personal informa de palabra: hace falta un aviso que diga al cliente que la información escrita está disponible a petición. Es la parte que casi todas las plantillas omiten, y la que hace válida la vía oral.
¿Se envían mis datos a algún sitio?
No. Todo ocurre en esta pestaña del navegador. Es a propósito: tus recetas son tu negocio, y una tabla de alérgenos es un documento sobre cómo cocinas.
¿Puedo importar los platos en vez de teclearlos?
Sí, si has creado una carta con nuestro creador gratuito: los platos y sus alérgenos pasan directamente, porque las dos herramientas guardan los alérgenos igual.
¿Esto me deja en regla?
Ninguna herramienta puede prometerlo, y la que lo promete vende de más. Genera los documentos con la forma que esperan las normas, a partir de datos que tú aportas. La exactitud de los datos es tuya, el régimen sancionador cambia según el país, y esto no es asesoramiento legal.
¿Y los aditivos o el «puede contener»?
Esta herramienta cubre los 14 alérgenos declarados, que es la parte obligatoria. La declaración de aditivos es un requisito nacional aparte, y los avisos de contaminación cruzada van en la columna de notas: son un complemento a la tabla, nunca un sustituto.